URÍA 58, OVIEDO

Incendio en un edificio

Los bomberos nos dedicamos a atender situaciones muy diversas en las que, de forma general, existe un riesgo manifiesto para las personas, sus bienes o el medio ambiente en el que coexistimos. Evidentemente, los bomberos también somos partícipes del mismo riesgo, incluso en mayor medida, puesto que debemos enfrentarnos directamente a todas aquellas circunstancias que lo inducen.

No nos engañemos, el riesgo cero en muchas de nuestras intervenciones no existe, por muy bien preparados que estemos, por muchos procedimientos entrenados o por muchas evaluaciones de riesgos realizadas. Desde que nos subimos a nuestros camiones y emprendemos la marcha a los siniestros el riesgo nos persigue, y continúa ahí cuando trabajamos en alturas, en atmósferas tóxicas y muy agresivas, en condiciones extremas, con materias peligrosas, etc., y es que la profesión de bombero es una profesión de riesgo.

La mayoría de las administraciones no son capaces de gestionar correctamente los Servicios de Bomberos, dedicando pocos recursos a potenciar un servicio esencial para la ciudadanía. En este sentido, la ausencia de una Ley Reguladora de los SPEIS pone en entredicho la calidad de muchos Servicios; y la falta de un desarrollo específico de determinadas herramientas para la correcta implantación para bomberos de la LPRL la seguridad de sus integrantes.

URÍA 58, OVIEDO

INCENDIO EN UN EDIFICIO

 

Los bomberos nos dedicamos a atender situaciones muy diversas en las que, de forma general, existe un riesgo manifiesto para las personas, sus bienes o el medio ambiente en el que coexistimos. Evidentemente, los bomberos también somos partícipes del mismo riesgo, incluso en mayor medida, puesto que debemos enfrentarnos directamente a todas aquellas circunstancias que lo inducen.

No nos engañemos, el riesgo cero en muchas de nuestras intervenciones no existe, por muy bien preparados que estemos, por muchos procedimientos entrenados o por muchas evaluaciones de riesgos realizadas. Desde que nos subimos a nuestros camiones y emprendemos la marcha a los siniestros el riesgo nos persigue, y continúa ahí cuando trabajamos en alturas, en atmósferas tóxicas y muy agresivas, en condiciones extremas, con materias peligrosas, etc., y es que la profesión de bombero es una profesión de riesgo.

La mayoría de las administraciones no son capaces de gestionar correctamente los Servicios de Bomberos, dedicando pocos recursos a potenciar un servicio esencial para la ciudadanía. En este sentido, la ausencia de una Ley Reguladora de los SPEIS pone en entredicho la calidad de muchos Servicios; y la falta de un desarrollo específico para bomberos de la LPRL la seguridad de sus integrantes.

¿QUÉ OCURRIÓ EN LA CALLE URÍA 58?

En el siguiente vídeo podemos ver un pequeño resumen de lo que, a rasgos generales, ocurrió en el incendio en un edificio en la calle Uría 58, Oviedo. Además de las imágenes emitidas y la narración del suceso que realizan los medios de comunicación, también contamos con el testimonio de Juan Carlos Fernández, el bombero que se encontraba junto a Eloy cuando se produjo el derrumbe del forjado, resultando herido en la caída.

INCENDIO y DERRUMBE de un edificio en OVIEDO by ESnoticia

¿Qué ocurrió realmente?

by Juan Carlos Fernández | Incendio en un edificio en la calle Uría 58, Oviedo

¿QUÉ OCURRIÓ EN LA CALLE URÍA 58?

En el siguiente vídeo podemos ver un pequeño resumen de lo que, a rasgos generales, ocurrió en el incendio en un edificio en la calle Uría 58, Oviedo. Además de las imágenes emitidas y la narración del suceso que realizan los medios de comunicación, también contamos con el testimonio de Juan Carlos Fernández, el bombero que se encontraba junto a Eloy cuando se produjo el derrumbe del forjado, resultando herido en la caída.

INCENDIO y DERRUMBE de un edificio en OVIEDO by ESnoticia

¿Qué ocurrió realmente?

by Juan Carlos Fernández | Incendio en un edificio en la calle Uría 58, Oviedo

Una de las trágicas consecuencias derivada del voraz incendio declarado el 7 de abril de 2016 en la calle Uría 58, fue el fallecimiento en acto de servicio de nuestro compañero Eloy Palacio Alonso, bombero-conductor del SPEIS del Ayuntamiento de Oviedo, con más de 23 años de experiencia. Aquel día Eloy se encontraba en su día de descanso, pero no dudó en incorporarse al operativo desplegado.

Según el informe de la autopsia, Eloy falleció como consecuencia de un shock traumático producido por el golpe que sufrió en la caída al derrumbarse el forjado en el que trabajaba en esos momentos para evitar la propagación del incendio a edificios colindantes.

La muerte de Eloy produjo una gran consternación en el colectivo de bomberos. Prueba de ello fueron los numerosos mensajes publicados en las diferentes redes sociales y aplicaciones de mensajería, procedentes desde todos los rincones del país, manifestando el dolor y el pesar sentido a los familiares, amigos y compañeros de Eloy.

Hasta siempre compañero

Una de las trágicas consecuencias derivada del voraz incendio declarado el 7 de abril de 2016 en la calle Uría 58, fue el fallecimiento en acto de servicio de nuestro compañero Eloy Palacio Alonso, bombero-conductor del SPEIS del Ayuntamiento de Oviedo, con más de 23 años de experiencia. Aquel día Eloy se encontraba en su día de descanso, pero no dudó en incorporarse al operativo desplegado.

Según el informe de la autopsia, Eloy falleció como consecuencia de un shock traumático producido por el golpe que sufrió en la caída al derrumbarse el forjado en el que trabajaba en esos momentos para evitar la propagación del incendio a edificios colindantes.

La muerte de Eloy produjo una gran consternación en el colectivo de bomberos. Prueba de ello fueron los numerosos mensajes publicados en las diferentes redes sociales y aplicaciones de mensajería, procedentes desde todos los rincones del país, manifestando el dolor y el pesar sentido a los familiares, amigos y compañeros de Eloy.

Hasta siempre compañero

09_04_2016 DESPEDIDA AL COMPAÑERO ELOY PALACIO by ENKOFRATOR_TV

DESPEDIDA DE ELOY

El sepelio de Eloy tuvo lugar en la iglesia parroquial de San Pedro de Pola de Siero. El féretro fue acompañado en todo momento por una comitiva formada por familiares, amigos, autoridades y compañeros, muchos de ellos desplazados para la ocasión desde otras comunidades autónomas. Sin duda alguna, el acto más emotivo se produjo cuando los restos de Eloy salieron del templo. Una ovación que duró varios minutos despidió a nuestro compañero entre las muestras de consternación de todos los asistentes.

Aquel día, las sirenas de los vehículos de bomberos sonaron en muchos Servicios del país en homenaje a Eloy y reconocimiento por su entrega y valor.

DESPEDIDA DE ELOY

El sepelio de Eloy tuvo lugar en la iglesia parroquial de San Pedro de Pola de Siero. El féretro fue acompañado en todo momento por una comitiva formada por familiares, amigos, autoridades y compañeros, muchos de ellos desplazados para la ocasión desde otras comunidades autónomas. Sin duda alguna, el acto más emotivo se produjo cuando los restos de Eloy salieron del templo. Una ovación que duró varios minutos despidió a nuestro compañero entre las muestras de consternación de todos los asistentes.

Aquel día, las sirenas de los vehículos de bomberos sonaron en muchos Servicios del país en homenaje a Eloy y reconocimiento por su entrega y valor.

09_04_2016 DESPEDIDA AL COMPAÑERO ELOY PALACIO by ENKOFRATOR_TV

UNA SENTENCIA QUE INDIGNA AL COLECTIVO

El contenido de la sentencia nº 124/2018 del Juzgado de lo Social nº 2 de los de Oviedo, en la que se desestima la demanda interpuesta por la viuda y los hijos de Eloy Palacio Alonso, ha indignado notablemente al colectivo de bomberos. En dicha sentencia la Magistrada Juez considera que el golpe que ocasionó la muerte de Eloy se debió a una clara imprudencia temeraria del trabajador fallecido, no apreciando por parte del Ayuntamiento de Oviedo la vulneración de ninguna medida de seguridad. Por este motivo, los compañeros de Eloy convocaron una manifestación en Oviedo, el día 3 de abril de 2018.

La manifestación comenzó en el mismo lugar en el que Eloy perdió la vida, en la calle Uría 58. Bomberos de todo el país acudieron a la convocatoria promovida por los compañeros de Oviedo.

Indignados por el contenido de la sentencia, los bomberos querían mostrar su apoyo a la familia de Eloy y su disconformidad, tanto por las conclusiones a las que llega la Magistrada Juez (incluido el fallo de la sentencia) como por ciertas apreciaciones que esta señora realiza en los Fundamentos de Derecho de la sentencia.

A su vez, en las diferentes redes sociales se sucedían muestras de apoyo de compañeros de todos los rincones del país que no pudieron acudir a la manifestación.

En el siguiente vídeo podemos ver una recopilación de imágenes, tanto de la manifestación celebrada en Oviedo como de las muestras de apoyo que inundaron las redes sociales. Pedimos disculpas si faltan algunas imágenes, pero han sido tantas las muestras de apoyo que por limitaciones de duración hemos tenido que escoger para realizar el vídeo solo algunas.

La manifestación concluyó en la plaza del Ayuntamiento, coincidiendo en esos momentos con la celebración de un pleno municipal. Juan Carlos Fernádez, el compañero que se encontraba trabajando junto a Eloy cuando se derrumbó el forjado del edificio y que resultó herido como consecuencia de la caída, leyó un manifiesto en el transcurso de dicho pleno. El contenido del manifiesto podemos leerlo a continuación.

UNA SENTENCIA QUE INDIGNA AL COLECTIVO

 

El contenido de la sentencia nº 124/2018 del Juzgado de lo Social nº 2 de los de Oviedo, en la que se desestima la demanda interpuesta por la viuda y los hijos de Eloy Palacio Alonso, ha indignado notablemente al colectivo de bomberos. En dicha sentencia la Magistrada Juez considera que el golpe que ocasionó la muerte de Eloy se debió a una clara imprudencia temeraria del trabajador fallecido, no apreciando por parte del Ayuntamiento de Oviedo la vulneración de ninguna medida de seguridad. Por este motivo, los compañeros de Eloy convocaron una manifestación en Oviedo, el día 3 de abril de 2018.

La manifestación comenzó en el mismo lugar en el que Eloy perdió la vida, en la calle Uría 58. Bomberos de todo el país acudieron a la convocatoria promovida por los compañeros de Oviedo.

Indignados por el contenido de la sentencia, los bomberos querían mostrar su apoyo a la familia de Eloy y su disconformidad, tanto por las conclusiones a las que llega la Magistrada Juez (incluido el fallo de la sentencia) como por ciertas apreciaciones que esta señora realiza en los Fundamentos de Derecho de la sentencia.

A su vez, en las diferentes redes sociales se sucedían muestras de apoyo de compañeros de todos los rincones del país que no pudieron acudir a la manifestación.

En el siguiente vídeo podemos ver una recopilación de imágenes, tanto de la manifestación celebrada en Oviedo como de las muestras de apoyo que inundaron las redes sociales. Pedimos disculpas si faltan algunas imágenes, pero han sido tantas las muestras de apoyo que por limitaciones de duración hemos tenido que escoger para realizar el vídeo solo algunas.

La manifestación concluyó en la plaza del Ayuntamiento, coincidiendo en esos momentos con la celebración de un pleno municipal. Juan Carlos Fernádez, el compañero que se encontraba trabajando junto a Eloy cuando se derrumbó el forjado del edificio y que resultó herido como consecuencia de la caída, leyó un manifiesto en el transcurso de dicho pleno. El contenido del manifiesto podemos leerlo a continuación.

Buenas tardes,

Mi nombre es Juan Carlos Fernández Granda, y soy bombero de este Ayuntamiento.

Quiero agradecer a todos los grupos políticos, así como al excelentísimo Alcalde de Oviedo, que me permitan hablar ante el pleno en representación de mis compañeros.

Quiero hacer constancia del malestar generalizado de todos los Bomberos Españoles con la postura adoptada por este equipo de gobierno en el caso de Eloy Palacio Alonso. De haberse hecho las cosas de otro modo no habría sido necesario acudir a un juzgado.

No entendemos que la defensa de los intereses municipales sea incompatible con la protección y el reconocimiento de un trabajador del Ayuntamiento cuando sufre un accidente en el desempeño de sus funciones. Nada tiene que ver las responsabilidades patrimoniales ni económicas derivadas del incendio de Uría 58, ni tan siquiera las penales. Se trata de proteger a un trabajador municipal y a su familia ante un accidente que, desde luego, nadie quiso que ocurriese, y menos aún el propio trabajador. El no haber hecho así las cosas, nos ha llevado a esta situación. Una situación donde una jueza ha dictado sentencia. La peor y más dura sentencia posible para este trabajador y que puede sentar un precedente para muchos colectivos profesionales. Desobediencia reiterada e imprudencia temeraria.

Llegados a este punto quisiera explicar que el código penal contempla una circunstancia eximente en el siguiente supuesto: El que obre en cumplimiento de un deber o en el ejercicio legítimo de un derecho, oficio o cargo. Es decir, si el sujeto actúa impulsado por el cumplimiento del deber, la eximente supone una protección proporcionada al agente que actúa con objeto de ejercer sus funciones públicas.

Este Ayuntamiento debería haber proporcionado ayuda a la familia para realizar cuantas gestiones necesite, garantizar una pensión máxima de viudedad y orfandad, así como prestar una indemnización digna, además de ponerse “manos a la obra” y crear una comisión de trabajo para analizar ese incendio tan poco común y poner fin a las carencias operativas del servicio. ¿Pero qué es lo que ha hecho? Pretende dar una indemnización, pero atribuyendo la culpa a Eloy. Abandona por completo a su suerte a su familia, defendiendo sus intereses con el abogado de la compañía de seguros. El Ayuntamiento da por hecho que el servicio funciona correctamente y continúan las carencias operativas que los bomberos llevamos tiempo advirtiendo. 2 años después, el hidrante de la Calle Uría (entre otros) sigue en el mismo estado lamentable que aquel fatídico día.

Esta tremenda injusticia que le ha tocado experimentar a Eloy y a su familia puede darse a cualquier bombero profesional del territorio español, y es por eso por lo que hoy nos manifestamos, físicamente y a través de las redes, todos los Bomberos de España. Para luchar por que las Administraciones para las que trabajamos nos defiendan y nos protejan en el cumplimiento de nuestro deber. Porque nuestro trabajo es proteger vidas, bienes y el entorno natural, y para eso arriesgamos nuestra integridad física, psíquica e incluso la vida.

Lo que pedimos es una regulación y un reconocimiento legal a nuestra actividad profesional. Y es aquí donde ustedes, los políticos que forman los diferentes partidos, pueden ayudarnos. Trasladen a los más altos niveles de sus organizaciones esta necesidad que hoy piden en Oviedo todos los bomberos de España: La regulación mediante una ley marco de nuestra profesión.

Porque todos somos Eloy Palacio.

Yo soy Eloy Palacio

Juan Carlos Fernández Granda

Bombero-conductor, SPEIS de Oviedo

Nos gustaría también adjuntar una pequeña reflexión realizada por un compañero en la que expresa sus sentimientos y emociones en referencia al fallecimiento de Eloy, el resultado de la sentencia y la labor que realizamos diariamente como bomberos.

Hoy me han presentado a la viuda de un compañero… Apenas cruzó palabras conmigo y todas ellas eran de emotivo agradecimiento. También he conocido a los huérfanos de ese mismo compañero y lo poco que salía de sus emocionadas gargantas igualmente comenzaba o terminaba con la palabra “gracias”. Miradas limpias y sinceras. Mi primera impresión es que son personas maravillosas… Ojalá no las hubiera conocido nunca. Ojalá no como viuda. Ojalá no como huérfanos de padre. Ojalá en caso de hacerlo no fuera más que por un encuentro casual en cualquier otra movilización por asuntos importantes, pero no lamentables.

Dos años hace que Eloy sufrió aquel fatídico accidente. Algo que nos pudo haber ocurrido a cualquiera. Todos sabemos que en nuestro trabajo nos la jugamos más de lo que indican “las normas” o “los protocolos” escritos o teóricos… Pero también sabemos que gracias a esas actuaciones viscerales el número de posibilidades de salvar una vida se multiplica, nuestra sed por ayudar se calma, nuestro sentimiento del deber se sacia… Nos movemos en gran medida desde el corazón y eso es algo más que evidente. Algo que desde la administración deberían agradecer. ¿O es que acaso no se dan cuenta que si lo hiciéramos todo únicamente desde la cabeza y el previo raciocinio en muchas ocasiones ni saldríamos del parque? Material en estado deficitario, vehículos con incidencias de mantenimiento, revisiones obsoletas, falta de personal para atender una emergencia en condiciones de seguridad, falta de equipación adecuada, déficit de agua…

Dos años hace que Eloy se fue dejándonos una gran lección escrita con sangre: lo insignificantes que somos para la administración y lo desamparados que nos encontramos ante ella… Tanto nosotros como lo mejor que tenemos: nuestras familias de miradas limpias y sinceras.

Y todavía hay quien se atreve a repetir cacareando la sentencia de una jueza. Está claro que en ocasiones no nos respetamos ni entre nosotros mismos. Seguro que nadie tacha de “exceso de celo” que un guardia civil se exponga e interponga en la trayectoria de la bala que le arranque la vida desde el arma de un delincuente…

Jugamos en escenarios impredecibles… Protegemos vidas y bienes… Y lo hacemos con la cabeza y el corazón. Sí, con cabeza también. Sabiendo que si no lo hacemos nosotros, nadie lo hará.

Eloy, te estaré eternamente agradecido. Gracias por enseñarme lo desnudo que estoy. Gracias por abrirme más los ojos. Gracias por unirnos a todos y sacudirnos obligándonos a ver la realidad. Ojalá no hiciera falta tal sacrificio para aprender algo tan evidente.

Cuenta conmigo compañero, cuenta conmigo para ayudar a tu familia en lo que necesites. Porque sin ninguna duda…

YO SOY ELOY

J.L.P.

No queremos perder la ocasión para compartir el mensaje de agradecimiento que la mujer de Eloy ha querido transmitir a todos los que han apoyado durante este tiempo a su marido y a su familia.

Buenas tardes,

Mi nombre es Juan Carlos Fernández Granda, y soy bombero de este Ayuntamiento.

Quiero agradecer a todos los grupos políticos, así como al excelentísimo Alcalde de Oviedo, que me permitan hablar ante el pleno en representación de mis compañeros.

Quiero hacer constancia del malestar generalizado de todos los Bomberos Españoles con la postura adoptada por este equipo de gobierno en el caso de Eloy Palacio Alonso. De haberse hecho las cosas de otro modo no habría sido necesario acudir a un juzgado.

No entendemos que la defensa de los intereses municipales sea incompatible con la protección y el reconocimiento de un trabajador del Ayuntamiento cuando sufre un accidente en el desempeño de sus funciones. Nada tiene que ver las responsabilidades patrimoniales ni económicas derivadas del incendio de Uría 58, ni tan siquiera las penales. Se trata de proteger a un trabajador municipal y a su familia ante un accidente que, desde luego, nadie quiso que ocurriese, y menos aún el propio trabajador. El no haber hecho así las cosas, nos ha llevado a esta situación. Una situación donde una jueza ha dictado sentencia. La peor y más dura sentencia posible para este trabajador y que puede sentar un precedente para muchos colectivos profesionales. Desobediencia reiterada e imprudencia temeraria.

Llegados a este punto quisiera explicar que el código penal contempla una circunstancia eximente en el siguiente supuesto: El que obre en cumplimiento de un deber o en el ejercicio legítimo de un derecho, oficio o cargo. Es decir, si el sujeto actúa impulsado por el cumplimiento del deber, la eximente supone una protección proporcionada al agente que actúa con objeto de ejercer sus funciones públicas.

Este Ayuntamiento debería haber proporcionado ayuda a la familia para realizar cuantas gestiones necesite, garantizar una pensión máxima de viudedad y orfandad, así como prestar una indemnización digna, además de ponerse “manos a la obra” y crear una comisión de trabajo para analizar ese incendio tan poco común y poner fin a las carencias operativas del servicio. ¿Pero qué es lo que ha hecho? Pretende dar una indemnización, pero atribuyendo la culpa a Eloy. Abandona por completo a su suerte a su familia, defendiendo sus intereses con el abogado de la compañía de seguros. El Ayuntamiento da por hecho que el servicio funciona correctamente y continúan las carencias operativas que los bomberos llevamos tiempo advirtiendo. 2 años después, el hidrante de la Calle Uría (entre otros) sigue en el mismo estado lamentable que aquel fatídico día.

Esta tremenda injusticia que le ha tocado experimentar a Eloy y a su familia puede darse a cualquier bombero profesional del territorio español, y es por eso por lo que hoy nos manifestamos, físicamente y a través de las redes, todos los Bomberos de España. Para luchar por que las Administraciones para las que trabajamos nos defiendan y nos protejan en el cumplimiento de nuestro deber. Porque nuestro trabajo es proteger vidas, bienes y el entorno natural, y para eso arriesgamos nuestra integridad física, psíquica e incluso la vida.

Lo que pedimos es una regulación y un reconocimiento legal a nuestra actividad profesional. Y es aquí donde ustedes, los políticos que forman los diferentes partidos, pueden ayudarnos. Trasladen a los más altos niveles de sus organizaciones esta necesidad que hoy piden en Oviedo todos los bomberos de España: La regulación mediante una ley marco de nuestra profesión.

Porque todos somos Eloy Palacio.

Yo soy Eloy Palacio

Juan Carlos Fernández Granda

Bombero-conductor, SPEIS de Oviedo

Nos gustaría también adjuntar una pequeña reflexión realizada por un compañero en la que expresa sus sentimientos y emociones en referencia al fallecimiento de Eloy, el resultado de la sentencia y la labor que realizamos diariamente como bomberos.

Hoy me han presentado a la viuda de un compañero… Apenas cruzó palabras conmigo y todas ellas eran de emotivo agradecimiento. También he conocido a los huérfanos de ese mismo compañero y lo poco que salía de sus emocionadas gargantas igualmente comenzaba o terminaba con la palabra “gracias”. Miradas limpias y sinceras. Mi primera impresión es que son personas maravillosas… Ojalá no las hubiera conocido nunca. Ojalá no como viuda. Ojalá no como huérfanos de padre. Ojalá en caso de hacerlo no fuera más que por un encuentro casual en cualquier otra movilización por asuntos importantes, pero no lamentables.

Dos años hace que Eloy sufrió aquel fatídico accidente. Algo que nos pudo haber ocurrido a cualquiera. Todos sabemos que en nuestro trabajo nos la jugamos más de lo que indican “las normas” o “los protocolos” escritos o teóricos… Pero también sabemos que gracias a esas actuaciones viscerales el número de posibilidades de salvar una vida se multiplica, nuestra sed por ayudar se calma, nuestro sentimiento del deber se sacia… Nos movemos en gran medida desde el corazón y eso es algo más que evidente. Algo que desde la administración deberían agradecer. ¿O es que acaso no se dan cuenta que si lo hiciéramos todo únicamente desde la cabeza y el previo raciocinio en muchas ocasiones ni saldríamos del parque? Material en estado deficitario, vehículos con incidencias de mantenimiento, revisiones obsoletas, falta de personal para atender una emergencia en condiciones de seguridad, falta de equipación adecuada, déficit de agua…

Dos años hace que Eloy se fue dejándonos una gran lección escrita con sangre: lo insignificantes que somos para la administración y lo desamparados que nos encontramos ante ella… Tanto nosotros como lo mejor que tenemos: nuestras familias de miradas limpias y sinceras.

Y todavía hay quien se atreve a repetir cacareando la sentencia de una jueza. Está claro que en ocasiones no nos respetamos ni entre nosotros mismos. Seguro que nadie tacha de “exceso de celo” que un guardia civil se exponga e interponga en la trayectoria de la bala que le arranque la vida desde el arma de un delincuente…

Jugamos en escenarios impredecibles… Protegemos vidas y bienes… Y lo hacemos con la cabeza y el corazón. Sí, con cabeza también. Sabiendo que si no lo hacemos nosotros, nadie lo hará.

Eloy, te estaré eternamente agradecido. Gracias por enseñarme lo desnudo que estoy. Gracias por abrirme más los ojos. Gracias por unirnos a todos y sacudirnos obligándonos a ver la realidad. Ojalá no hiciera falta tal sacrificio para aprender algo tan evidente.

Cuenta conmigo compañero, cuenta conmigo para ayudar a tu familia en lo que necesites. Porque sin ninguna duda…

YO SOY ELOY

J.L.P.

Bombero-conductor

No queremos perder la ocasión para compartir el mensaje de agradecimiento que la mujer de Eloy ha querido transmitir a todos los que han apoyado durante este tiempo a su marido y a su familia.