Cada vez que se habla de los Servicios de Extinción de Incendios y Salvamento en la Diputación de SORIA salen a relucir las palabras “Bomberos voluntarios”, y curiosamente se obvian las de “BOMBEROS PROFESIONALES”, cuando deben ser éstos los que, como Agentes de la Autoridad y en virtud de la Ley 4/2007 de Protección Ciudadana de Castilla y León,  los que tienen las competencias en la prevención, extinción de incendios y salvamento, dejando a los Voluntarios de Extinción como colaboradores, SIEMPRE bajo la supervisión, control y organización de los servicios esenciales.

Es más, las leyes sobre el voluntariado Ley 8/2007 y 45/2015, dicen que la actividad del voluntariado no puede sustituir a las prestaciones a las que las administraciones públicas están obligadas, dicen que la actividad del voluntariado debe ser altruista y que no deben cobrar ni en especie ni en dinero.

Los sorianos debieran saber por qué sus impuestos se usan para que los políticos no cumplan con sus deberes, por qué sus impuestos no se dedican a la creación de un servicio profesional de extinción de incendios y salvamento y sí se dedican a mantener la precariedad en la seguridad y en los rescates. Deberían saber por qué los servicios que una administración está obligada a prestar los suple con personal no profesional, ¿por qué sólo hay voluntarios haciendo este servicio y no policías voluntarios en las calles o médicos voluntarios en los hospitales y centros de salud, o jueces voluntarios en los juzgados, o políticos voluntarios en las diputaciones y ayuntamientos?.

Al parecer la fórmula del voluntario, en SORIA, para todo vale.

fotos de ABC y RTVCyL