p

Las NTC son notas técnicas editadas por la CUBP

Su objeto es servir de apoyo documental en asuntos normativos, procedimentales o preventivos relacionados con la profesión de bombero

Introducción

Teniendo en cuenta los riesgos que se derivan de la contaminación de nuestros equipos de intervención, en el contexto de nuestras intervenciones es necesario contar con un procedimiento de trabajo. De manera que tengamos claros los pasos que debemos dar para no contaminarnos, y contar con el equipamiento que necesitamos para poderlo llevar a cabo con unas mínimas garantías.

Con el fin de estandarizar un procedimiento en nuestros servicios, podemos comenzar por la implementación de ciertas medidas de prevención que se pueden poner en marcha con muy bajo presupuesto. Y para que sirvan como base para vuestros futuros procedimientos, en las siguientes líneas encontraréis una propuesta sobre la que se puede construir un procedimiento definitivo y oficializarlo en vuestros servicios de bomberos.

En este procedimiento vamos a dividir nuestras acciones preventivas en cuatro fases: Antes de la intervención, durante la intervención, al finalizar la intervención y a nuestro regreso al parque. Y en cada uno de los casos podremos realizar ciertas tareas concatenadas que conformen un procedimiento de trabajo conjunto, y que podemos ver de forma resumida en el cartel del anexo de esta NTC.

A continuación, pasaremos a describir en detalle cada una de las fases:

Antes de la intervención

Esta fase se centra en el equipamiento necesario con el que debemos contar para poder seguir y poner en marcha un procedimiento de este tipo. Así, debemos prever para llevar en el camión:

  1. Bolsas de basura grandes
  2. Bote de jabón neutro con dosificador
  3. Bolsas de guantes de plástico fino, tipo gasolinera.
  4. En nuestra bolsa de equipo personal: Deberíamos tener un chándal de invierno y ropa de verano para este cometido; zapatillas incluidas. Mientras tanto, hasta que no dispongamos de ese equipamiento: Llevaremos 2 juegos de ropa ligera con la que vestirnos para volver al parque, y unas zapatillas (un chándal, ropa de faena antigua…y unas zapatillas). Para dejarlo siempre en la bolsa.

Durante la intervención

En esta fase nos centraremos en las medidas preventivas que debemos tener en cuenta y poner en marcha en el transcurso de la intervención. Entre ellas:

  1. Colocar los camiones en una zona segura, lejos del humo, y mantendremos las puertas y ventanas cerradas.
  2. Portaremos ERA mientras tengamos contacto con el humo, incluidas las tareas de revisión del incendio.
  3. Si tenemos que comer durante la intervención, nos lavaremos cabeza y manos en la bomba antes de manipular los alimentos; Para ello usaremos el jabón neutro.

Al terminar la intervención

Seguiremos la siguiente cadena conductual:

  1. Cambiaremos la botella del ERA y dejaremos la botella usada en el soporte del camión, en un armario, fuera de la cabina.
  2. Nos quitaremos el chaquetón, casco, sotocasco y guantes (Plegaremos el chaquetón, y encima de él dejaremos el casco, sotocasco y guantes, y de momento lo dejaremos en el suelo, fuera de la cabina, en una zona lo más limpia posible.)
  3. Nos lavaremos las manos, cara y cabeza en la bomba. Para ello usaremos el jabón neutro.
  4. Nos pondremos los guantes de plástico fino tipo gasolinera.
  5. Abrimos una bolsa de basura grande y metemos los pies dentro.
  6. Nos quitaremos el conjunto pantalón-botas y meteremos a continuación el resto del traje, plegado y de forma ordenada (Botas y pantalón > chaquetón > Guantes > Sotocasco y casco).
  7. Nos colocaremos la ropa de sustitución (chándal o lo que llevemos…).
  8. Cerramos la bolsa de basura y la metemos en nuestro sitio, en cabina. Si durante nuestro regreso tenemos que acudir a otra intervención, como el EPI lo llevamos en la bolsa de basura, sólo habría que abrirla y colocárnoslo de nuevo.

Al llegar al parque

  1. Mandaremos a lavar el traje de intervención si consideramos que está contaminado. Si es así, pediremos un EPI de sustitución y desechamos la bolsa de basura.
  2. Cambiaremos las espalderas utilizadas y repondremos las botellas.
  3. Lavaremos las espalderas y las botellas utilizadas.
  4. Lavaremos el casco con agua y jabón neutro (por dentro y por fuera).
  5. Lavaremos el verdugo SIEMPRE (Lo ideal es tener un verdugo de sustitución).
  6. Nos aseguraremos de que la cabina está limpia, de lo contrario lavaremos la misma.
  7. Nos ducharemos SIEMPRE.
  8. Nos colocaremos ropa de faena limpia. Lo ideal es disponer de una lavadora y una secadora, en las que lavar la ropa utilizada (ropa de faena, ropa interior, verdugo, ropa de sustitución…). No debemos lavar la ropa contaminada en casa, al menos no debemos lavarla junto con otra ropa de la familia. El proceso de lavado con agua a 60º sólo elimina el 57% de los contaminantes, es muy permeable en los tejidos y al lavarla junto con otra ropa estaremos impregnando la ropa de nuestra familia con los contaminantes cancerígenos, con lo cual extendemos el problema a los nuestros. Esto se ha demostrado con otras profesiones, como los mineros, en los que se detectó un aumento de las enfermedades propias de la minería en las familias de estos (sus mujeres, hijos…), siendo responsable la vía percutánea a través de la ropa contaminada. Una vez limpio, colocaremos el juego de ropa de sustitución de nuevo en nuestra bolsa de transporte.
  9. Mientras no exista un procedimiento oficial, si nuestro traje urbano ha estado expuesto a humos, y no se ha llevado a lavar; en el intervalo entre guardias lo dejaremos en un lugar en el que se pueda airear, en vez de dejarlo en la taquilla. Preferentemente alejado de las zonas de relevo y trabajo del personal de guardia.
  10. Llevaremos un registro del número de lavados de nuestros trajes de intervención. Nuestros trajes son “equipos de alta visibilidad” y como tales debe venir reflejado en la etiqueta el número máximo de lavados de los elementos reflectantes. Llegados a ese número de lavados hay que sustituir dichos elementos (bandas reflectantes), porque habrán perdido cualidades y la visibilidad habrá disminuido considerablemente (UNE-EN 1486:2008 y de conformidad con UNE-EN 471). Normalmente el número de lavados máximo de las bandas viene reflejado en la ficha del EPI, o en la hoja de instrucciones. Normalmente entre 25 y 60 lavados.

Debemos saber que nuestros EPis pertenecen al servicio de bomberos, y deben ser descontaminados por el servicio “siempre”, ya que tienen la obligación de hacerlo. Los EPI (toda la ropa de intervención) son equipos de uso “privativo” por el bombero, pero “propiedad” del servicio. Una vez alcanzada la fecha de caducidad o recambio por desperfectos, debe devolverse a su dueño, es decir, el servicio de bomberos, y éste tiene la obligación de descontaminar y lavar estos equipos. Así viene reflejado en el RD 665/1997 de 12 de mayo, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes cancerígenos durante el trabajo.

Este RD en su art. 6.3. dice así: El empresario se responsabilizará del lavado y descontaminación de la ropa de trabajo, quedando rigurosamente prohibido que los trabajadores se lleven dicha ropa a su domicilio para tal fin. Cuando contratase tales operaciones con empresas idóneas al efecto, estará obligado a asegurar que la ropa se envía en recipientes cerrados y etiquetados con las advertencias precisas. Y el art. 6.4. que reza lo siguiente: De acuerdo con el apartado 5 del artículo 14 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, el coste de las medidas relativas a la seguridad y la salud en el trabajo establecidas por el presente Real Decreto no debe recaer en modo alguno sobre los trabajadores. En este sentido, podemos consultar la jurisprudencia, y un ejemplo es la del TSJ de Asturias (1483/2012 de 11 de mayo) en la que se desarrollan los argumentos jurídicos por los que el servicio debe asumir la limpieza de los EPIs expuestos a contaminantes químicos o biológicos.

Por último, para poner en marcha este procedimiento, en cada uno de vuestros SPEIS se debe solicitar:

  1. Botes de jabón neutro en los primeras y segundas salidas (De reposición periódica).
  2. Guantes de plástico tipo gasolinera (De reposición periódica).
  3. Comprar una lavadora y una secadora convencionales por parque (todos los parques, dispongan o no de las compradas por la asociación deportiva).
  4. Comprar una lavadora y una secadora industrial por cada parque central.
  5. Asegurar la disponibilidad de EPI de sustitución para el máximo de guardia en cada parque.
  6. Asegurarnos de llevar vehículo oficial para los desplazamientos entre parque, evitando con ello que los EPI deban viajar en el maletero de nuestros vehículos personales.
  7. Recibir un segundo verdugo (Cada bombero debe tener al menos dos).
  8. Comprar mascarillas de filtro de partículas sólidas para los forestales y las tareas de revisión del incendio urbano e industrial, no las mascarillas de papel actuales (Los filtros son de un solo uso, por lo que deben ser repuestos cada vez que los utilicemos).
  9. Elaborar un Procedimiento de Trabajo Oficial para el tratamiento de los EPIs contaminados.
  10. Comprar material de tratamiento de EPIs contaminados: Cepillos para lavar botellas, espalderas y cascos. Jabón neutro para las tareas de lavado de EPis colectivos y jabón de lavadora.
  11. Introducir la figura del bombero de segunda actividad (o apoyo técnico) especializado en el apoyo al operativo y el tratamiento de EPIs contaminados dentro de los turnos de trabajo.
  12. Solicitar que en todos los parques se habilite una zona; sombreada, donde dejar airear los EPI entre guardias; en lugar de dejarlos en las taquillas. Se puede habilitar una zona, donde colgar con perchas, o adquirir carros rodados (para cada turno) con ese fin.

Los estudios lo muestran con una claridad meridiana. Debemos cambiar la forma de trabajar, debemos tomarnos muy en serio los riesgos de cáncer que conlleva esta profesión y actuar en consecuencia, porque somos la parte interesada; los que más tienen que perder.

No obstante, y que a pesar de que los datos son abundantes y que las relaciones están claramente establecidas, todavía habrá quien lo niegue, quién piense que se está exagerando. La vieja escuela del bombero héroe al que no le importa arriesgarse; la mayoría de veces inútilmente, que no se pone el ERA ni el “cubre”, en ocasiones ni el casco, y que se ríe de aquellos que llevan el chaquetón más limpio que ellos, debe pasar a la historia.

Ha llegado el momento de tomarnos en serio los riesgos que conlleva esta profesión. Así que, por tu seguridad y por la de todos, ¡Cuida tu salud!

USA ERA DURANTE TODA LA INTERVENCIÓN

Debemos realizar las labores de evaluación, de intervención y de revisión posteriores, siempre provistos de ERA

SIGUE UN PROCEDIMIENTO DE TRABAJO RIGUROSO

Es fundamental seguir un procedimiento de trabajo con EPIs contaminados que nos permita trabajar con el mínimo riego de contaminación

ASEGÚRATE DE QUE LOS EPIs SE DESCONTAMINAN ADECUADAMENTE

Es necesario contar con un sistema de lavado de EPIs que garantice la permanente descontaminación y contar con equipos de sustitución