Ser el hombre más rico en el cementerio no me interesa. Ir a la cama por las noches pensando que hemos hecho algo maravilloso, eso sí me importa

Steve Jobs

¿Qué quiso decir el Sr. Jobs con esa elocuente frase?

¿De verdad necesitas que alguien te lo explique?… Estoy seguro de que si eres, has sido, o pretendes ser bombero, e incluso si no te importase siquiera esta profesión, te habrás apercibido del significado de la misma con toda seguridad. Porque mientras uno desempeña una profesión como la de bombero se siente útil a la sociedad, y con mucha frecuencia puede sentir eso mismo a lo que se refería el Sr. Jobs al volver de todas y cada una de nuestras intervenciones. Y mientras uno pueda y quiera seguir haciéndolo, el servicio debe permitírselo hasta que llegue nuestra jubilación, momento en el que hay que dejar paso a otros que inician carrera en esta magnífica profesión.

Para resumir al lector el por qué del proyecto al que la CUBP da su apoyo moral y financiero, has de saber que en el Ayuntamiento de Madrid se firmó un acuerdo amplio sobre las condiciones de trabajo y que, dentro de la amplitud del mismo, en uno de sus puntos venía a decir que los bomberos que cumplieran 55 años deberían pasar a “Apoyo Técnico” de manera “forzada”, es decir, que una vez que un bombero alcanzase esa edad, esté como esté, y quiera o no, debe de dejar de ser operativo, dejar su turno y pasar a realizar otras tareas. Las cuales, por cierto, pueden resultar tan interesantes como las de “Almacenista”, “Paquetería”, “Vigilancia”, etc. Es decir, que de pronto un día te llaman y te dicen que “se acabó tu carrera como bombero” quieras tú o no. Y que, además, te darán un puesto según a ellos les interese.

Hay que decir que ni siquiera el RD 383/2008 de jubilación anticipada aplicable a los bomberos te obliga a jubilarte, dejando que sea el propio trabajador, y su salud se lo permita, el que decida si continúa hasta la jubilación forzosa prestando servicio. Sin embargo, unos acuerdos están cobrando más fuerza, si cabe, que toda la legislación y jurisprudencia habida y por haber sobre el derecho que asiste a los trabajadores a desempeñar libremente su profesión, “siempre que no existan razones de fuerza mayor que lo impidan”

Alguno puede que recurra al argumento de que esta medida se ha tomado debido a que este trabajo requiere una preparación física especial; no obstante, ante tal afirmación hemos de decir:

  1. Que a lo que no hay derecho es a prohibirle a un trabajador que realice su oficio hasta que no exista una causa objetiva que lo impida o se jubile. La edad en sí misma no se considera una causa objetiva per se. De hecho ni siquiera el RD 383/2008 de jubilación anticipada obliga a jubilarse, sino que pone al servicio de los bomberos un mecanismo legal para hacerlo, dejando que el bombero sea quien decida finalmente si lo hace.
  2. Que, para el caso de los bomberos forzados a pasar a apoyo técnico, no se pasa un reconocimiento médico que justifique su salida del operativo. Sino que se les fuerza a salir independientemente de cómo estén físicamente.
  3. Que no se han tenido en cuenta las repercusiones psicológicas que implica forzar a alguien a dejar de ser quien es, privándole de prestar servicio activo en su profesión habitual sin darle la oportunidad de decidir.
  4. Que esta medida puede ser interpretada como un castigo de final de carrera, siendo degradado a un puesto, a todas luces de inferior categoría profesional, debiendo asumir el cambio de rol interno de ser todo un “bombero profesional” a  ser “almacenista, vigilante, reponedor…”, lo que puede significar una situación de duelo difícil de afrontar para muchos compañeros.
  5. Que no se puede prejuzgar que todos los trabajadores van a recibir de buen agrado esta medida de retiro forzoso de la intervención directa.

Ante la magnitud del despropósito que supone no “dar la opción de pasar a apoyo técnico” sino de “obligar a pasar a apoyo técnico” a los funcionarios del SPEIS del Ayto de Madrid, se ha decidido realizar un cortometraje para dar a conocer la situación tan injusta que a algunos les ha tocado vivir en sus últimos años, siendo forzados a salir por la puerta de atrás con las cabezas gachas, sin sentirse bomberos, cuando no tienen incompatibilidad médica alguna, y las ganas de seguir prestando servicio al máximo nivel.

Esto es como si te toca la lotería pero alguien promulga una ley que dice que no podrás cobrar tu boleto hasta que no te jubiles porque “así es mejor para tu jubilación”. Tiene un fondo de certidumbre: Si no toco ese dinero y lo cobro cuando me jubile tendría garantizada mi jubilación, quién podría negar esa afirmación. Pero este planteamiento tiene un pequeño problema: Que cada cual es libre de cobrar su boleto premiado y hacer lo que le dé la real gana con él.

La CUBP, como asociación profesional que trata de luchar por la dignidad de esta profesión,  no puede mirar para otro lado, de manera que A Fuego Lento ya cuenta con nuestra aportación y con toda nuestra colaboración.

¡Por la dignidad de unos compañeros, por la dignidad de todo un colectivo!