Propuesta de la CUBP para las contribuciones especiales en los SPEIS

El principal objetivo de la CUBP es que se regule la prestación del SPEIS a través de una normativa marco de carácter nacional estableciendo, entre otras cosas, cuáles deben ser las características mínimas de los cuerpos de bomberos profesionales que prestan un servicio esencial a la sociedad a través de las AAPP, haciéndolo extensivo a la mayor parte del territorio posible, optimizando y coordinando recursos en aras de una mejor calidad asistencial al ciudadano.

En otras palabras, regular la prestación del servicio de bomberos mediante una Ley Marco que siente las bases del mismo en todos los territorios. Pues somos de los escasos países del mundo que no cuenta con una ley propia que regule este servicio público.

La LBRL de 1985 establece el mandato de crear SPEIS en los municipios de más de 20.000 habitantes, y en los de menos garantizar la prestación a través de las instituciones provinciales, insulares o entidades equivalentes, pero no dice cómo, ni en qué condiciones para garantizar un mínimo de calidad asistencial. Por entonces España no se encontraba en la UE, y tampoco existían las normas ISO de calidad, ni la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, ni las Directivas Europeas. Además, tampoco se había avanzado en el desarrollo autonómico en los niveles actuales.

Para aquellos que puedan tener dudas, no se trata de unificar los cuerpos de bomberos para crear un cuerpo de bomberos nacional. Se trata de hacer algo similar a la Ley General de Sanidad: Poner orden. Y que en cada Comunidad Autónoma sepan a qué atenerse en cuanto a la regulación y coordinación de este servicio público esencial. Si no existiese esa ley de sanidad ¿Creéis que el servicio de salud sería igual para todos en todos los territorios?…Pues eso, en unos sitios habría todo un servicio de salud al completo, mientras que en otros sitios podrías encontrar poco más que un chamán que invocaría a los espíritus para sanarte; eso sí, con su curso autonómico de chamanismo homologado.

Teniendo en cuenta el contexto normativo y político de nuestro país, es necesario ampliar el marco normativo de los servicios de bomberos y llevarlo a los tiempos actuales. No se puede permanecer por más tiempo en el ostracismo regulador y en la atomización y multidiversidad en cuanto a la calidad del servicio se refiere.

Algunos dirán ¡La diversidad es buena!… ¡Toma ya!, pues claro que es buena, pero hay una cosa que se llama “Estándar de Calidad” y es un mínimo del que no se puede bajar. ¡A partir de ahí introduzca usted la diversidad que quiera!

Mientras tanto, y en ausencia de una regulación del servicio de bomberos a nivel estatal, los bomberos de aeropuertos del Estado han sido privatizados y, con ello, sometidos a los dictámenes de los mercados bursátiles en pro del beneficio económico de unos inversores y la rentabilidad, con la connivencia del propio Estado. Como si un servicio esencial pudiera ser sometido al interés particular y no al interés general o colectivo que subyace a los principios que sostienen el Derecho Público.

A través de  su privatización se está pervirtiendo su verdadera función como servicio público esencial, que no es otra que el salvamento de vidas y la extinción de incendios al margen de planteamientos mercantilistas que, por desgracia, parecen estar siendo apoyados por las instituciones políticas que los ciudadanos tenemos para garantizar la objetividad del llamado “interés general” y que, una y otra vez, gobierno tras gobierno, nos muestran un alto grado de sometimiento al interés particular de las grandes empresas, los mercados bursátiles y la tendente uniformidad ideológica de los partidos hacia la mercantilización de la vida pública.

Propuesta de la CUBP para las contribuciones especiales en los SPEIS

 

Por otro lado, como consecuencia de disponer de la misma junta de personal y representantes para todas las ocupaciones de AENA, excepto para los controladores, cuyo gremio tuvo oportunidad de hacer sus propios acuerdos  estratégicamente anticipados, se hizo una tabla rasa que supuso la aplicación de los mismos principios privatizadores al colectivo de bomberos, sin tener en cuenta sus particularidades como servicio público esencial. Y de aquella falta de consideración a los principios del derecho público, se deriva la situación actual.

Ante el análisis de la realidad actual realizado en la NTC-L3, ese es precisamente el trabajo que tiene ahora por delante el Grupo de Bomberos de Aeropuertos del Estado (GBA) de la CUBP. Y que damos a conocer a todo el colectivo de bomberos aeroportuarios y sus representantes para que apoyen y colaboren en esta andadura.

Conformar y gestionar el trabajo del grupo es tarea de unos pocos, pero el éxito o el fracaso en sus objetivos siempre dependerá de todo el colectivo.

Propuesta de la CUBP para las contribuciones especiales en los SPEIS

Para avanzar en este sentido se ha creado un grupo de bomberos de aeropuerto que, a pesar de las dificultades que se derivan de la privatización, vaya haciendo trabajo a nivel nacional, para que los avances que se pudiera hacer la CUBP y las reivindicaciones futuras tengan en cuenta al colectivo de bomberos aeroportuarios y puedan participar en el momento y lugar oportuno e intentar cambiar las cosas.

El hecho de haber generado un problema donde antes no lo había, exige que ahora se planteen soluciones donde antes no se necesitaban. Y mientras dure esta situación exigirá una especial paciencia,  dedicación y esfuerzo, sin pensar en las posibilidades de éxito. En palabras de uno de los científicos más relevantes:

Cuando estés solucionando un problema, no te preocupes. Después de que lo hayas resuelto, entonces es el momento de preocuparse. R. Feynman.